Y ahí estoy yo frente a la multitud fervorosa que exclama la libertad de un criminal, sólo porque a su lado estaba yo. Y la multitud ganó, pusieron en peligro sus vidas con el fin de terminar con la mia, y asi como yo para ellos no era nada, así fue como pilato se lavo las manos, me condenó a muerte y crucifixión, y para él tampoco fui nada. Ante la mirada y la sonrisa de todos yo era llevado a ser castigado, me atan las manos, se escuchan risas, insultos, nadie aca me quiere vivo, excepto ella, mi madre, sus ojos no pueden creer lo que ven, mi mirada se pierde en su mirada; llegó el primer golpe del látigo, busco desesperadamente a mi madre y antes del segundo latigazo logre verla tapándose la boca, con los ojos llorosos a punto de largar en llanto, dos, el sumo sacerdote mira atentamente, no mueve un músculo de la cara, tres, me pareció ver a juan y a maría magdalena, cuatro, claudia ve todo desde arriba, no parece contenta, cinco, duele mucho, seis, ... eso que se desprende de mi es carne, siete, ¿que hice yo para merecer esto?, siete, ocho, nueve, diez, ¿cuánto falta?, once, necesito arrodillarme, pero no puedo moverme, doce, padre nuestro que estás en el cielo, trece, santificado sea tu nombre, catorce, venga a nosotros tu reino, quince, hágase tu voluntad, dieciséis, así... en... la tierra, diecisiete, como... en... el... cielo, dieciocho, danos hoy, diecinueve, nuestro... pan... de..., veinte, cada día, veintiuno, no... nos... dejes caer, veintidós, ... en la tent..., veintitrés, tentación... y líbranos del mal, veinticuatro, amen; un soldado de pilato llego e hizo parar este castigo, el principio de este castigo, ahora me visten, me burlan, me dan una capa roja, mejor, tenía frío, tiemblo, me cuesta mantenerme en pie, a ellos no les importan, siguen con la burla, traen una corona, de espinas, y poco a poco van bajándola por mi cabeza y las espinas van clavandose en mi frente, "rey de los judíos", se ríen y me llevan a las afueras, ahi esta mi cruz, no puedo llevar eso, no tengo fuerzas, tampoco para decirlo, caminamos, es muy pesada, me duelen las rodillas, no puedo pero debo seguir con la cruz sobre mis hombros, siento que no avanzo nada, cada paso es una tortura para mi cuerpo, caigo, se arma revuelo, lo se porque lo escucho, mi mirada está clavada en la tierra; una mano me agarra la cara, un soldado me vendrá a levantar, pero no, al ser levantado por esa mano veo el rostro de mi madre frente a mi, llora desconsoladamente tratando de sonreír para mi, para hacerme sentir que está todo bien, y si, ahora, en este instante, está todo bien, estaba; me levantan bruscamente para que vuelva a cargar mi cruz, pero ven que no puedo y esta vez me buscan ayuda, traen a un hombre que se deshace de culpas por ayudarme, la culpa aca la tengo yo. Con mis pocas fuerzas lo miro y le agradezco con el alma, espero sea suficiente todavía falta mucho y yo solo no puedo; me duele todo, la sangre ya parece que fuese secandose, cubre todo mi rostro y no me deja ver, que suerte que el me ayuda, esta vez no lo miro, quise hacerlo pero no puedo, igualmente le vuelvo a agradecer.
Que lindo seria dejar la cruz e irme, asi, asi de simple; no veo bien pero escucho, y escucho gritos, alguien se mueve, abro los ojos con todo mi esfuerzo y arrodillada ante mi hay una mujer que se me acerca y me mira con los ojos llorosos, ojos de consuelo, esta mujer tiene un paño y agua, moja el paño y lo apoya contra mi cara, arde, duele, que bien duele; me quiere dar de beber pero apenas moja mis labios y es sacada por un soldado, otra vez a caminar, no siento las piernas, ¿por què tengo que hacer esto?, me vuelvo a caer, caí de espaldas, miro alrededor y la gente llora, o se quejan, pero yo sigo aquí, miro hacia atrás, falta menos, falta mucho.
Es cada vez más pesada, el sol arde en mis heridas, la tierra quema dentro mío, el ruido rompe mis entrañas, yo solo quiero irme, debo estar, debo seguir, debo morir. Al costado del camino mujeres me lloraban, todas lloran por mi, y hoy muero por ellas, pero estas mujeres no deberían llorar, deberían llorar por ellas y sus hijos. Ya falta poco, pero me volvi a caer, una más, casi no duele.
Ahí está el calvario, tres cruces tiradas en la tierra, una dice INRI, ahí voy yo, Jesús de nazaret el rey de los judíos, tan lejos y tan cerca de la muerte, viene un guardia y saca a simon, esta vez no le puedo agradecer; es la hora, me sacan las vestiduras, pero no la corona, ya estoy listo, con la piel y las heridas al aire, debo ser clavado, no siento frío, no siento dolor; me tiran sobre la cruz, me agarran el brazo, no llega, vuelven a tirar, apoyan el clavo, y martillan, ahora el otro, después los pies. Vuelvo a sentir dolor.
Suben las cruces, miro al cielo, miro hacia adelante, he allí la multitud, callada, no saben lo que hacen, perdónalos padre, ellos no tienen la culpa, no todos, ni mi madre ni juan que están adelante postrados de rodillas ante mi; perdon madre, perdón por dejarte asi, perdon porque tengas que verlo, pero madre ahí tienes a tu hijo, hijo ahí tienes a tu madre, no te dejare sola, no los dejaré solos, no se lo merecen, yo no me merezco esto, ¿o si?, padre ¿dónde estás?, ¿ porque me has abandonado? ¿por qué?
Ya está, ¿qué más puedes hacer padre mío?, ¿qué más?, si todo está cumplido, todo está cumplido padre, padre, en tus manos encomiendo tu espíritu
Cuando la pluma llora
miércoles, 17 de febrero de 2016
Via crusis
Otra vez
Otra vez, otra vez se enojó
Otra vez, otra vez se levantó y empezó a gritar
Otra vez, otra vez le dije que se callara que los niños dormían
Y otra vez respondió gritando "yo grito lo que quiero"
Otra vez, otra vez empezó a insultarme
Otra vez, otra vez me empujaba tirándome sobre el sillón
Otra vez, otra vez quiso pegarme
Y otra vez me pegó
Otra vez, otra vez trate responder
Otra vez se impuso sobre mi
Otra vez, otra vez quise llamar a la policía
Otra vez me pego y amenazó de muerte
Esta vez, esta vez dije que me canse de esto, que mañana me iba junto con mi hijos
Esta vez, esta vez reaccionó peor, me rompio el labio.
Mis ojos lo miraban atónitos, lastimando a su propia esposa
Sus ojos me miraban con ira, pero sin saber que estaban haciendo
Esta vez, esta vez quiso pedirme perdon, y no lo acepte
Y esta vez, al no tener su perdón, esta vez gritando, " te pedí perdón" entre palabras no repetibles, esta vez volvió a pegarme
Pero esta vez respondí porque estaba cansada del dolor, y esta vez, esta vez fue la última vez,
Él agarró el cuchillo y termino con mi vida, llamó a la policía, colgó, dio un beso en la frente a los chicos y se fue.